Con motivo de la celebración del Festival Carolus V en la ciudad de Bruselas,  Hispagenda tiene el privilegio y honor de entrevistar al mismísimo Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. El emperador Carlos se ha desplazado directamente desde Cuacos de Yuste, Cáceres, donde descansa y recuerda todas sus hazañas, a Bruselas. La razón de su presencia en el festival no es otra que la de rememorar su gloriosa época.

Hispagenda: Buenas tardes, Majestad. Antes de empezar la entrevista, bienvenido una vez más a Bruselas, esperamos que haya tenido un buen viaje y que todo sea de su agrado en esta su amada ciudad.

Retrato de Carlos V por Pantoja de la Cruz

Emperador Carlos: Muy buenas tardes y muchas gracias. Ya que comentas lo del viaje, no sabéis lo afortunados que sois pudiéndoos desplazar como los pájaros (haciendo referencia a los aviones).

En mi época sin embargo los viajes duraban semanas, incluso meses. Entonces nos desplazábamos por tierra y mar. Recuerdo mi primer viaje a España desde tierras flamencas en 1517, del cual hace ya 500 años. El motivo de mi viaje era mi proclamación como rey, junto a mi madre. La tempestad desvió el rumbo de nuestras naves. Aquel viaje fue espantoso. Afortunadamente la belleza de la costa de Villaviciosa, a la que dimos a parar compensó el mal trago que nos hizo pasar la tormenta.

Por otra parte, mi reino era inmenso y no podía desplazarme con tanta facilidad y frecuencia como me hubiese gustado a mí y a mis paisanos.

«Fue en mí y en la persona de mi madre como reina regente en quienes recayó la Corona de ambos reinos por primera vez»

H: ¿Qué tal fue su recibimiento en España?

C: Bueno, la situación entonces en España era un poco complicada.

Para empezar el país que hoy conocéis por España estaba dividido en dos reinos, el Reino de Castilla y el Reino de Aragón. Fue en mí y en la persona de mi madre como reina regente en quienes recayó la Corona de ambos reinos por primera vez.

Todo el mundo requería mi presencia, así que había que contentar a todos, lo que no siempre fue fácil. Era físicamente imposible. Recuerdo que los castellanos estaban descontentos, ya que, durante mi primera visita a España, pasé más tiempo en Castilla que en Aragón. Fue tal el descontento que hasta hubo una revuelta en Medina del Campo. En dicha revuelta incluso se liberó a mi madre para que liderara la sublevación. Afortunadamente mi madre se negó y este levantamiento no tardó en apaciguarse.

Al parecer no toda la población española estaba de acuerdo con que un “extranjero” ejerciera como Rey de España, se dijo de mí que era un joven inexperto que desconocía las costumbres y la lengua de la nación. De hecho, al llegar a las Cortes de Castilla, en la ciudad de Valladolid concretamente, me exigieron una serie de requisitos. Entre ellos, aprender castellano y un trato más respetuoso hacia mi madre, que por aquel entonces ya estaba recluida en Tordesillas.

«mi madre no se encontraba en disposición de ejercer como reina, debido a su enfermedad mental»

H: Ya que menciona a su madre, Juana I de Castilla, ¿cómo era su relación con ella?

C: Bueno, como bien sabéis, mi madre no se encontraba en disposición de ejercer como reina, debido a su enfermedad mental. Así que fue recluida en una casa-palacio en Tordesillas, primero por recomendación de mi abuelo Fernando (Fernando el Católico) y más tarde por petición mía. Sin embargo, ella siguió reinando aunque no ejerciese ningún poder efectivo. Desde la muerte de su marido, Felipe I de Castilla (el Hermoso), la invadió una tremenda depresión, aunque siempre presentó síntomas de demencia. Quizás fuese propensa a este tipo de depresiones.

«Carlos, rey emperador». La serie

H: No sabemos si ha visto usted la serie española que lleva su nombre, “Carlos, rey emperador”, debido al gran impacto de dicha serie, nos vemos obligados a preguntarle si según usted, ha sido bien retratada su imagen y la de la época.

C: Desde luego que conozco la serie. Y pienso que reproduce muy bien tanto la Historia, como los personajes. Es un trabajo excelente. El chico que hace de mí es tan apuesto y noble como lo era yo. El retrato de mi pobre madre y su esquizofrenia es también muy destacable. Por el contrario, he de decir que no fui tan cruel con ella como se muestra en la serie, pedí encerrar a mi madre en el buen sentido del término e hice que el marqués de Denia cuidará de ella, quien hizo una labor extraordinaria.

Es difícil que una historia no sea adaptada para que sea más atractiva y tenga más aceptación, pero en este caso se ciñe mucho a la realidad. Por mencionar un gazapo histórico, puedo decir que el testamento del Cardenal Cisneros no se quemó como se dice en la serie, sino que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, en Alcalá de Henares. Por lo demás, la historia que narra la serie es muy veraz.

«en la ciudad de Bruselas donde residí buena parte de mi reinado»

H: ¿Qué relación tiene usted con la ciudad de Bruselas?

Escultura de Carlos V en la Casa del Rey, en la Grand´ Place de Bruselas

C: Bueno, mi historia está muy ligada a la de la actual Bélgica. Yo nací en Gante y allí fui bautizado. Y fue en la ciudad de Bruselas donde residí buena parte de mi reinado, concretamente entre 1515 y 1555. Por lo tanto me complace muchísimo que se celebre un festival con mi nombre para acercar a los habitantes de Bruselas a la época renacentista y sus costumbres.

Recuerdo varios emplazamientos clave de la ciudad de Bruselas en mi historia. El Palacio de Coudenberg fue escenario de momentos sin duda esenciales en mi vida.

Fue allí donde fui proclamado señor de los Países Bajos en 1515. Y cincuenta años más tarde en ese mismo lugar tendría lugar mi abdicación, en la que renuncié a continuar con mi ambición de emperador y con mis reinos para retirarme a Yuste.

La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula fue otro lugar clave en mi historia en esta ciudad, ya que en 1516 me acogió como príncipe en la ceremonia de aceptación de la Corona de España. Fue aquí también donde tuvo lugar mi funeral, en 1558.

Vidriera de la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en Bruselas

H: ¿Cuál de los monumentos erigidos en su honor en todo el país le honra más?

C: Bueno, son innumerables, me ceñiré a citar algunos. Me gusta mucho la efigie de bronce situada en la parte central de la fachada de la Casa del Rey, en la Grand’ Place de Bruselas. Salgo muy favorecido en esta escultura.

Son también hermosas las grandes vidrieras de la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas, que datan de 1537 y representan mi coronación como Emperador, arrodillado y flanqueado por Carlomagno.

Pero no solo en Bruselas hay monumentos en mi honor, en Gante, concretamente en la Prinsenhof Plein, hay una majestuosa escultura mía, regalo de la ciudad de Toledo a Gante. Esta escultura es una copia de la obra del artista italiano Leone Leoni, que tantas otras veces me retrató y cuya obra original se encuentra en el Museo del Prado, en Madrid.

Me siento muy orgulloso también de haber sido retratado en tantas ocasiones por el célebre pintor italiano Tiziano. Siempre supo sacar mi lado más favorecedor.

H: En cuanto al festival, ¿conoce usted el programa?, ¿a cuál de los numerosos eventos le gustaría a usted acudir?

C: Desde luego que conozco el programa. Sigo la página de Hispagenda y todas sus actualizaciones. Y sin lugar a dudas asistiré al Cortejo del Ommegang. Evento que como bien sabéis revive un momento histórico en las calles de Bruselas. Dicho acontecimiento conmemora mi llegada a la ciudad, el 2 de junio de 1549, junto a mi hijo, el príncipe Felipe.

Es para mí un honor el entusiasmo con que se celebra este festival. Y he de agradecer el esfuerzo y la entrega de todos los que contribuirán a recrear el ambiente del Renacimiento, tanto a organizadores como a músicos, cantantes, bailarines, jinetes, guardas uniformados, abanderados y demás participantes vestidos de época.

Tampoco me gustaría perderme el mercado renacentista, el cual ofrece según he oído auténticas exquisiteces con recetas de la época. Por otra parte, guardaré un hueco en mi estómago para degustar las patatas fritas y el chocolate que tan célebres son en esta ciudad hoy en día.

Ommegang 2014

H: ¿Qué echa usted más en falta de Bruselas, Majestad?

C: Bueno, mire usted. Recuerdo que cuando vivía en Malinas, en mi juventud, me aficioné a una cerveza en particular. Aún recuerdo como se llamaba… Mechelschen Brynen. Era tal mi pasión por este brebaje que cuando marchaba de viaje, o cuando residía en Castilla, mandaba traer conmigo barriles de esta poción. La comida y la cerveza son la fusión perfecta y representan una de las pasiones de mi vida.

H: Majestad, ha sido un placer poder acogerlo en Bruselas. Esperamos sinceramente que su estancia aquí sea de su agrado. Y esperamos también que siga disfrutando de su retiro en Yuste.

C: El placer es mío, y ahora a disfrutar del festival.

Equipo de Hispagenda

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